MOVIMIENTOS RÍTMICOS

Conocida como TMR.

Los reflejos primitivos del bebé y la importancia en su desarrollo

Los reflejos primitivos son una serie de movimientos automáticos y estereotipados del bebé, diseñados para asegurar la respuesta inmediata al nuevo entorno y sus necesidades cambiantes. Estos movimientos son el balanceo, rotación, levantamiento de cabeza, movimiento de manos, ojos, llevarse la mano a la boca, coger cosas con las manos calculando las distancias y regulando la vista, gateo y, por último, andar.

Díptico EMDR adultos1La finalidad última de estos movimientos son la de establecer las conexiones neuronales entre las diferentes partes del cerebro necesarias para el progreso del desarrollo del bebé. Cada uno de esos movimientos tiene una finalidad concreta y única. Una vez que esta finalidad ha sido alcanzada, el movimiento debería quedar integrado, y así dar paso a nuevos movimientos y, por tanto, a las siguientes etapas del desarrollo.

Cuando alguno de esos movimientos no queda completamente integrado, no se establecen las necesarias conexiones neuronales, se impide el avance hacia los nuevos movimientos, y esto ocasiona problemas de aprendizaje y comportamiento de todo tipo: habilidades motoras, visión, oído, articulación de palabras, lenguaje, etc. Estas disfunciones no sólo afectan a los niños, se manifiestan también en edades adultas, bien por la falta de integración desde la infancia, o bien porque estos reflejos pueden ser reactivados por accidentes, lesiones, intolerancias alimentarias, traumas emocionales, estrés electromagnético y algunos otros factores. En este caso, deben ser reintegrados de nuevo mediante la Terapia de Movimientos Rítmicos.

La Terapia

La terapia consiste en una serie de ejercicios sencillos de movimientos rítmicos, suaves, fáciles. No es una gimnasia. Los movimientos tienen un efecto terapéutico y de estimulación de la red neuronal y de los sentidos. Esto hace que la concentración y la atención mejoren, y la impulsividad y la hiperactividad disminuyan.

  • Tiene efecto positivo sobre la lectura, escritura, el habla, tono muscular, mejora la postura, respiración, resistencia muscular y la coordinación motora.
  • La terapia rítmica también facilitará la habilidad de los niños para regular su nivel de actividad y poder estar quietos.
  • Equilibra todo el organismo, a nivel físico y emocional.

TMR es eficaz

Con la integración de los reflejos primitivos, se mejoran muy eficazmente problemas de atención, de comportamiento, aprendizaje, lenguaje, coordinación motora, autismo, inmunología deficiente, dislexia, hiperactividad, etc.

Expresiones muy conocidas como: ¡no se puede estar quieto!, ¡no se entera de nada!, ¡por mucho que se esfuerza no consigue aprobar!, ¡es muy patoso, se le cae o lo tira todo!, ¡se pelea con todo el mundo!, ¡llora por todo!, ¡es un miedica, se asusta por todo!, ¡pierde todo! etc, no son sino algunos síntomas que nos pueden hacer sospechar que el paciente necesita esta terapia de TMR, que necesita integrar esos movimientos rítmicos que no hizo en su etapa más infantil, o que se han vuelto a activar en una edad más adulta.

Otros síntomas pueden ser la hipersensibilidad a la luz, enuresis nocturna, infecciones frecuentes de garganta y oídos, alergias y eczemas, asma, falta de coordinación oculo-motora, malas posturas al leer o estudiar (se tumba sobre el libro), mala grafía, mal agarre del lápiz o bolígrafo, y otros.